miércoles, 6 de diciembre de 2006

CIELO



TIERRA

En "Rayuela" el kibbutz resalta la idea de encontrar el sentido de la vida en el lado de la Tierra, tal como en el juego de la rayuela. El mundo tangible es el lugar donde los seres humanos pueden trascender por medio de las relaciones de alteridad y la vida comunitaria, y llegar al Cielo, para encontrar su mandala. Por lo tanto, podemos afirmar que el kibbutz representa la materialidad humana y el mandala, el alma. Estos dos elementos deben encontrar una armonía que es la búsqueda eterna.




Cortázar ha incorporado varios géneros tales como: el teatral, el periodístico, el poético y el científico; por lo que podríamos afirmar que la novela se convierte en un collage que representa la fragmentación. Lo cual se puede interpretar que el texto es una especie de ROMPECABEZAS donde el autor propone una forma de lectura, pero donde el receptor puede armar su propia obra.

El uso de las haches, o en general la trasgresión a la ortografía, marca la actitud del personaje principal puesto que se usan, de manera ilusoria, indiscriminadamente intentando resaltar los momentos de clímax o de crisis que atraviesa Oliveira. Muchas veces nos lleva a pensar que simplemente lo hace para quebrantar la acepción tradicional de ciertas palabras que socialmente han sido engrandecidas e incluso mitificadas.



Además se puede encontrar la inserción de varios idiomas, principalmente, el francés, el alemán, en menos cantidad, el latín, entre otros. Esta herramienta quiebra la linealidad del texto. También inventa y utiliza un nuevo idioma incomprensible para cualquier lector poco experimentado, sin embargo, el ritmo, la musicalidad del GIGLICO logra lo que intenta decir la voz narrativa dentro del contexto en el que se inserta. Esta forma de quebrantar el lenguaje convencional es parte del juego.